Valor Compartido y Coinnovación
El enfoque del valor compartido (Creating Shared Value) y la coinnovación son dos palancas mayores para transformar la función Compras en motor de crecimiento y sostenibilidad. Colaborando estrechamente con los proveedores, las empresas pueden no solo optimizar sus costes y procesos, sino también desarrollar soluciones innovadoras que generen valor para el conjunto de las partes interesadas: clientes, colaboradores, comunidades locales y medio ambiente. En este artículo, descubriremos qué abarca la noción de valor compartido, en qué la coinnovación constituye un catalizador de desempeño y cómo poner en marcha estos enfoques en el marco de una estrategia de Compras Responsables.
¿Qué es el valor compartido?
El concepto de valor compartido (creado por Michael Porter y Mark Kramer) consiste en repensar el papel de la empresa en la sociedad, alineando sus objetivos económicos con beneficios sociales y medioambientales. Concretamente:
- Creación de valor económico: mejorar la competitividad, innovar en productos y servicios, reducir los costes, optimizar los procesos.
- Creación de valor societal: contribuir al desarrollo local, proteger el medio ambiente, garantizar el bienestar de las comunidades, respondiendo al mismo tiempo a las necesidades de los clientes.
A diferencia de la filantropía o de la RSC « defensiva », el valor compartido implica reconfigurar las actividades base (producción, distribución, compras, etc.) para generar simultáneamente beneficios financieros y societarios. La función Compras, como vínculo clave entre la empresa y sus proveedores, juega un papel determinante para hacer emerger este valor compartido a lo largo de la cadena de suministro.
La coinnovación: una palanca de competitividad y sostenibilidad
Definición de la coinnovación
La coinnovación consiste en implicar a los proveedores, a los clientes y a veces a otros socios (startups, centros de investigación, ONG…) en el diseño y la mejora de productos, servicios o procesos. Se basa en una lógica de colaboración, intercambio de información y creatividad colectiva.
¿Por qué coinnovar con los proveedores?
- Acelerar la innovación: los proveedores, cercanos al terreno, disponen a menudo de una experiencia técnica y de ideas originales. Asociándolos muy aguas arriba, es posible reducir el time-to-market y desarrollar soluciones diferenciadoras.
- Compartir los riesgos y las inversiones: el desarrollo de nuevos proyectos implica costes e incertidumbres. La coinnovación permite mutualizar los recursos y diversificar las fuentes de expertise.
- Crear valor adicional: trabajando juntos, es posible diseñar productos o servicios que respondan mejor a las necesidades de los clientes finales, integrando criterios de sostenibilidad (ecodiseño, economía circular, etc.).
- Reforzar la relación con el proveedor: la coinnovación favorece un clima de confianza y de reconocimiento mutuo, propicio a partenariados a largo plazo y al surgimiento de otros proyectos.
Implementar un enfoque de valor compartido y coinnovación en las Compras
Identificar las oportunidades
- Análisis de las necesidades internas: enumerar los proyectos estratégicos o los retos operativos de la empresa (reducción de la huella de carbono, nuevos materiales, digitalización, etc.).
- Cartografía del panel de proveedores: identificar a los proveedores clave, estratégicos o innovadores que disponen de un fuerte potencial tecnológico o de una experiencia particular.
- Evaluación de los retos societarios: determinar cómo cada proyecto puede generar un impacto positivo (creación de empleo, inclusión social, reducción de la contaminación, etc.).
Seleccionar e implicar a los proveedores
- Criterios de selección: más allá del precio y la calidad, integrar criterios vinculados a la capacidad de innovación, la cultura RSC, la voluntad de colaborar y la estabilidad financiera.
- Negociación y contractualización: privilegiar contratos incentivadores, con reparto de la propiedad intelectual, distribución equitativa de los beneficios y cláusulas de compromiso recíproco (formación, intercambio de datos, I+D).
- Animación del ecosistema: crear espacios de encuentro (hackathones, talleres de cocreación, salones de innovación), fomentar el intercambio de ideas y la transparencia.
Gestionar y pilotar los proyectos de coinnovación
- Metodología ágil: favorecer ciclos cortos de experimentación (proof of concept, prototipos) y retornos de experiencia rápidos.
- Reparto de los riesgos: distribuir los costes de I+D, formalizar las reglas de gobernanza del proyecto, definir un modo de decisión colaborativo.
- Seguimiento y evaluación del avance: implementar indicadores de desempeño específicos (avance del proyecto, ahorros realizados, reducción de la huella de carbono, satisfacción del cliente, etc.).
- Comunicación interna y externa: valorizar los avances, compartir los éxitos y aprendizajes, fomentar la difusión de las buenas prácticas en la empresa y entre otros proveedores.
Ejemplos de ámbitos propicios para la coinnovación
Ecodiseño y economía circular
- Desarrollo de productos más sostenibles, uso de materias recicladas o biobasadas, diseño modular para facilitar la reparación o el reciclaje.
- Implementación de bucles de reciclaje o de logística inversa (recogida y revalorización de los residuos).
Digitalización y automatización
- Diseño de herramientas digitales para optimizar la producción, la distribución, la gestión de los stocks.
- Desarrollo de algoritmos predictivos para anticipar las averías, reducir los plazos u optimizar los consumos de energía.
Energía y recursos
- Puesta en común de infraestructuras energéticas, cogeneración, soluciones de recuperación de calor residual.
- Innovaciones en el almacenamiento de energía, la captación y el tratamiento de agua, la electrificación de los transportes.
Servicios y nuevos modelos económicos
- Pasar de un modelo de venta de productos a un modelo de servicio (alquiler, mantenimiento, pay-per-use), favoreciendo la durabilidad de los equipos.
- Codesarrollo de plataformas colaborativas entre varios actores de la cadena de valor.
Factores clave de éxito
- Implicación de la dirección y alineación estratégica: un verdadero enfoque de valor compartido y coinnovación debe ser apoyado al más alto nivel de la empresa, con objetivos claros y una asignación de recursos adaptada.
- Confianza y transparencia: la coinnovación se basa en el intercambio de información sensible (datos de I+D, retornos de experiencia). Los socios deben tener la garantía de la confidencialidad y de un reparto equitativo de los beneficios.
- Organización y competencias: formar a los compradores en las técnicas de gestión de proyectos colaborativos, en la comprensión de los retos RSC y en las nuevas tecnologías. Los compradores deben ser capaces de animar ecosistemas y de desempeñar un rol de facilitadores.
- Pilotaje por el desempeño: definir KPI (ahorros realizados, tasa de adopción de los nuevos productos, impacto societal, etc.) y medir regularmente los avances para valorizar los resultados y ajustar la estrategia en caso necesario.
- Visión a largo plazo: la creación de valor compartido y la coinnovación requieren tiempo y una relación de confianza duradera. Las ganancias financieras y el impacto societal se construyen progresivamente, a lo largo de los proyectos y las iteraciones.
En resumen
El valor compartido y la coinnovación representan dos ejes mayores para hacer evolucionar la función Compras hacia un papel verdaderamente estratégico y sostenible. Al asociar a sus proveedores en un proceso de creación de valor mutua, las empresas pueden:
- Optimizar sus costes reduciendo al mismo tiempo su impacto sobre el medio ambiente,
- Innovar más rápidamente para responder a los retos societarios y a las expectativas de los consumidores,
- Reforzar sus relaciones con los proveedores instaurando un clima de confianza y de colaboración,
- Contribuir a una economía más solidaria, más circular y más respetuosa con los recursos.
Para los profesionales y estudiantes de la función Compras, este enfoque exige nuevas competencias en gestión de proyectos colaborativos, en negociación partenarial y en evaluación del impacto societal. Abre también perspectivas apasionantes para reinventar la manera en que las empresas conciben sus aprovisionamientos, favoreciendo así la cocreación de soluciones innovadoras y responsables, al servicio a la vez del desempeño económico y del bien común.